Es un equipamiento electrónico que puede clasificarse como caja registradora (no requiere internet), impresora fiscal (se conecta a la computadora) o Puntos de Ventas Fiscales (P.O.S.). Este aparato tiene que estar homologado por la AFIP y nos permitirá dar tickets a los clientes, como así también registrar y conservar datos de interés fiscal. Se utiliza para las ventas en negocios de consumo masivo (kioscos, almacenes, carnicerías, etc.) con consumidores finales.
El costo del controlador fiscal de nueva tecnología es elevado y al día de hoy sólo se justifica su compra si se realizan muchas operaciones de ventas, como puede ser el caso de un kiosco.